Yo hice la tierra,
y sobre ella formé a la *humanidad.
Mis propias manos extendieron los cielos,
y di órdenes a sus constelaciones.
Levantaré a Ciro en justicia;
allanaré todos sus caminos.
Él reconstruirá mi ciudad
y pondrá en libertad a mis cautivos,
pero no por precio ni soborno.
Lo digo yo, el Señor *Todopoderoso.»
Así dice el Señor:
«Los productos de Egipto y la mercancía de *Cus,
pasarán a ser de tu propiedad;
los sabeos, hombres de elevada estatura,
marcharán detrás de ti en cadenas.
Se inclinarán en tu presencia,
y suplicantes te dirán:
Hay un solo Dios, no hay ningún otro,
y ese Dios está contigo. »
Tú, Dios y salvador de Israel,
eres un Dios que se oculta.
Todos los que hacen ídolos
serán avergonzados y humillados,
y juntos marcharán con su humillación.
Pero Israel será salvada por el Señor
con salvación eterna;
y nunca más volverá a ser
avergonzada ni humillada.
Porque así dice el Señor,
el que creó los cielos;
el Dios que formó la tierra,
que la hizo y la estableció;
que no la creó para dejarla vacía,
sino que la formó para ser habitada:
«Yo soy el Señor,
y no hay ningún otro.